La historia económica de los Estados Unidos ha dado un giro de 180 grados. Lo que durante meses fue una guerra fría de declaraciones y silencios incómodos, ha estallado en un conflicto judicial y político sin precedentes. Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, ha roto su tradicional mutismo para lanzar una acusación directa: la Casa Blanca está utilizando al Departamento de Justicia para coaccionar la política monetaria del país.
El “Pretexto” de la renovación de edificios
En un vídeo institucional que ya ha superado los 40 millones de reproducciones —convirtiéndose en el contenido más visto en la historia de la Fed—, Powell ha revelado que el Departamento de Justicia ha iniciado una causa penal en su contra.
El motivo oficial es una investigación sobre el proyecto de renovación de los edificios de la Reserva Federal y un testimonio de Powell ante el Senado en junio de 2025. Sin embargo, el presidente de la Fed ha sido tajante: “Eso es un pretexto”.
“La amenaza de cargos penales es una consecuencia de que la Reserva Federal fije los tipos de interés basándose en nuestra mejor evaluación de lo que servirá al público, en lugar de seguir las preferencias del presidente”, afirmó Powell en su comunicado.
Un ataque directo a la independencia económica
Nunca antes un presidente de la Fed se había enfrentado de forma tan abierta a un Comandante en Jefe. Powell, a quien le quedan apenas 6 meses de mandato, ha decidido que su legado será la defensa de la independencia de la institución. Recordando indirectamente la era de Paul Volcker en los años 80, Powell subrayó que la estabilidad mundial depende de que las decisiones sobre el dinero no se tomen bajo “intimidación política”.
Consecuencias inmediatas en los mercados
La respuesta de los inversores no se ha hecho esperar, reflejando el miedo a una crisis institucional:
- Caída de Futuros: Wall Street reaccionó con una caída inmediata del -0,5%.
- Hundimiento del Dólar: La divisa estadounidense está sufriendo una presión vendedora masiva. La incertidumbre sobre quién controla realmente el precio del dinero está espantando a los capitales internacionales.
- Pausa en los Tipos: Con este caos de fondo, se da por hecho que el próximo 28 de enero la Fed pausará cualquier recorte de tipos de interés, priorizando la estabilidad sobre el crecimiento.
XAUUSD (Oro): ¡Ruptura de Máximos!
El Oro ha hecho lo que mejor sabe hacer en tiempos de caos institucional: volar. Al superar sus máximos históricos, el metal precioso confirma que el mercado no confía en la estabilidad política de EE. UU.
- Situación actual: Ruptura confirmada de máximos.
- Lectura: La debilidad del Dólar y el miedo a una Fed “politizada” están empujando el capital hacia el refugio más antiguo del mundo. Mientras la tensión Powell-Trump siga en los titulares, el Oro no tiene techo técnico claro a corto plazo.
EURUSD y DXY (Índice del Dólar)
El DXY está sufriendo una de sus peores jornadas. El vídeo de Powell ha sido el detonante para que los grandes fondos abandonen el dólar ante la incertidumbre.
- EURUSD: Está aprovechando este desplome del billete verde para escalar posiciones rápidamente. La correlación inversa está funcionando a la perfección.
- DXY: La pérdida de soportes clave indica que el mercado está descontando una crisis de gobernanza en la Reserva Federal.
El foco en el 28 de Enero
Con el Oro en máximos y el Dólar bajo mínimos, la reunión de la Fed del 28 de enero será el evento más volátil del trimestre. El mercado ya da por hecho que no habrá recortes de tipos. Powell ha dejado claro que no se dejará intimidar, lo que significa “tipos altos por más tiempo”, algo que suele ser alcista para el Oro si el Dólar sigue perdiendo credibilidad política.
Conclusión: ¿Hacia dónde vamos?
El enfrentamiento Trump-Powell ha dejado de ser una diferencia de opiniones para convertirse en una batalla legal por el control del dólar. Si la política logra doblegar a la Reserva Federal, las reglas del juego financiero habrán cambiado para siempre.
La volatilidad ha llegado para quedarse. En un entorno donde la justicia se mezcla con los tipos de interés, el inversor debe estar más atento que nunca a la geopolítica que a los propios balances contables.



