El metal precioso cayó un 2,11% hasta 4.196,90 dólares por onza, perforando la barrera psicológica de los 4.200 dólares y alcanzando su nivel más bajo desde el 5 de agosto. La caída se produce al inicio de la semana de las Nóminas no Agrícolas (NFP) de EE.UU., cuando los mercados evalúan la posibilidad de tipos de interés más altos y la creciente tensión energética entre Estados Unidos e Irán.
¿Por qué el oro perdió el soporte de 4.200 dólares?
Según Negocios.com, la caída del oro está impulsada por el repunte de las apuestas por tipos más altos en Estados Unidos y la tensión energética vinculada a Irán. Un mayor nivel de tipos reduce la rentabilidad de los activos sin rendimiento, como el oro, y favorece al dólar, que se fortalece en un entorno de expectativas de política monetaria restrictiva.
FXStreet España confirma que el metal está poniendo a prueba un soporte crítico alrededor de los 4.200 dólares, con una caída aproximada del 2% en la jornada del lunes. La presión se intensifica por la proximidad del informe de Nóminas no Agrícolas, que suele influir en la dirección de la política de la Reserva Federal.
Impacto en otros activos
La caída del oro se acompañó de una fuerte depreciación de la plata, que se desplomó un 3,73% en el mismo periodo. Además, la tensión geopolítica entre EE.UU. e Irán ha impulsado los precios del petróleo, lo que a su vez reaviva los temores de inflación y respalda al dólar estadounidense.
Estos movimientos generan un entorno de mayor volatilidad en los mercados de materias primas, donde el oro y la plata suelen actuar como refugios seguros. La pérdida de confianza en el oro como activo de cobertura puede trasladarse a otros metales preciosos y a los contratos de futuros vinculados a la energía.
Contexto macroeconómico
La expectativa de tipos más altos en EE.UU. proviene de los datos de empleo y de la inflación que la Reserva Federal está vigilando de cerca. Un aumento de los tipos encarece el costo de oportunidad de mantener oro, que no paga intereses, y favorece al dólar, que se beneficia de rendimientos más atractivos.
Al mismo tiempo, la tensión energética con Irán ha elevado los precios del crudo, creando presión inflacionaria que podría obligar a la Fed a mantener una política monetaria restrictiva por más tiempo. Este escenario refuerza la presión bajista sobre el oro.
Perspectivas a corto plazo
Si el informe de NFP confirma una fortaleza del mercado laboral, es probable que la expectativa de tipos más altos se consolide, manteniendo la presión sobre el oro. Por el contrario, una sorpresa a la baja en los datos de empleo podría aliviar la presión sobre los tipos y permitir una recuperación parcial del metal.
En cualquier caso, los analistas siguen vigilando el nivel de 4.200 dólares como soporte clave. Una ruptura definitiva podría abrir la puerta a nuevos mínimos, mientras que una recuperación por encima de ese nivel podría estabilizar el precio y reactivar el interés de los inversores en el oro como refugio.
Conclusión
La caída del oro bajo los 4.200 dólares refleja la combinación de expectativas de tipos más altos en EE.UU. y la tensión energética con Irán. Este movimiento afecta no solo al oro, sino también a la plata, al petróleo y al dólar, creando un entorno de mayor incertidumbre en los mercados de materias primas. Los próximos datos de empleo en EE.UU. serán decisivos para determinar si el metal recupera su soporte o continúa su descenso.
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Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Qué implica la caída del oro bajo 4.200 dólares?
Significa que el metal ha perdido un soporte técnico clave, lo que puede desencadenar una mayor presión bajista y afectar a otros activos refugio como la plata.
¿Cómo influye la tensión entre EE.UU. e Irán en el precio del oro?
La tensión eleva los precios del petróleo, alimenta temores inflacionarios y refuerza el dólar, lo que reduce la demanda de oro como activo de cobertura.



