La cartera vencida de la banca latinoamericana siguió aumentando y alcanzó los US$104.621 mil millones a marzo de 2026, un 44 % por encima del registrado un año atrás, según el Informe Económico Bancario Trimestral de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban). Este repunte de la morosidad sitúa a la región en una posición de mayor vulnerabilidad crediticia.
Datos clave del primer trimestre 2026
El informe destaca que la morosidad bancaria total creció de forma sostenida durante los últimos doce meses, reflejando una presión creciente sobre los balances de los bancos. El incremento del 44 % respecto al año anterior sitúa la cifra en US$104.621 mil millones, lo que indica que una parte significativa del crédito otorgado está en riesgo de incumplimiento.
Países con mayor presión crediticia
Argentina
Argentina registró la mayor morosidad bancaria de América Latina, con un indicador de 7,3 % a marzo de 2026. El analista Joaquin Wendnagel, de Aurum Valores, atribuye este aumento a una combinación de expansión muy rápida del crédito, la incorporación de nuevos segmentos de mayor riesgo y una evolución de los ingresos que no logró acompañar el ritmo del endeudamiento.
Brasil y Colombia
Brasil y Colombia completan el trío de países con los niveles más altos de morosidad en la región. Aunque los porcentajes exactos no se desglosan en el informe, ambos países aparecen entre los que presentan mayor deterioro de la cartera vencida, lo que sugiere una tendencia similar de expansión crediticia sin la correspondiente solidez de ingresos.
Implicaciones para los mercados y el crédito
El aumento de la morosidad tiene varias repercusiones. En primer lugar, los bancos pueden enfrentar mayores provisiones para pérdidas, lo que afecta su rentabilidad y capacidad de otorgar nuevo crédito. En segundo lugar, la percepción de riesgo incrementado puede traducirse en mayores costos de financiación para empresas y consumidores, encareciendo los préstamos y reduciendo la demanda de crédito.
Además, la presión sobre los balances bancarios puede influir en la política monetaria de los países, ya que los bancos centrales podrían verse obligados a ajustar tasas de interés para mitigar riesgos sistémicos. Los inversores internacionales también podrían reevaluar sus exposiciones a la región, lo que tendría efectos en los flujos de capital y en la valoración de activos locales.
Conclusión
El repunte de la morosidad bancaria en América Latina, encabezado por Argentina, plantea desafíos significativos para la estabilidad financiera regional. La combinación de una rápida expansión del crédito y la falta de crecimiento de ingresos sugiere que los riesgos de incumplimiento podrían mantenerse elevados en el corto plazo, obligando a los bancos y a los reguladores a adoptar medidas de mitigación más estrictas.
También puede interesarte
- EE. UU. apunta al sector cripto de Irán por pagos de petróleo superiores a $100M
- Santander finaliza recompra de 5.030 m€ y amortiza 462 m de acciones: ¿qué implica para el banco?
- Ibex 35 recupera impulso y vuelve a los 20.000 mientras el crudo se mantiene en 93 dólares
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Cuál es el nivel de morosidad bancaria más alto registrado en la región?
Argentina lidera con un indicador de morosidad del 7,3 % a marzo de 2026, según el informe de Felaban.
¿Qué factores explican el aumento de la morosidad en Argentina?
Según el analista Joaquin Wendnagel de Aurum Valores, la suba responde a una expansión rápida del crédito, la incorporación de segmentos de mayor riesgo y una evolución de ingresos que no acompañó el crecimiento del endeudamiento.
¿Cómo podría afectar este aumento de morosidad a la economía regional?
El mayor nivel de morosidad puede generar mayores provisiones bancarias, encarecer el crédito, limitar la capacidad de los bancos para otorgar nuevos préstamos y presionar a los bancos centrales a ajustar la política monetaria.
¿Qué otros países aparecen entre los más afectados?
Brasil y Colombia se ubican también entre los países con los niveles más altos de morosidad bancaria en América Latina durante el primer trimestre de 2026.
Fuentes
Contenido meramente informativo; no constituye asesoramiento financiero.

