El metal precioso se encaminó a su mayor caída semanal desde junio, con una caída de hasta el 1,2 % y cotizando alrededor de US$3.975 la onza, su nivel más bajo desde julio. El descenso se produce en un contexto de repunte del crudo Brent, que superó los US$115 el barril, y de crecientes temores inflacionarios en Estados Unidos a pocos días de la próxima reunión de la Reserva Federal (Fed).
Causas del descenso del oro
Según Ryan McKay, estratega sénior de materias primas de TD Securities, el oro está “atrapado en la aversión al riesgo” porque el aumento de los precios de la energía y la expectativa de tipos más altos reducen su atractivo como refugio. La confianza del consumidor estadounidense cayó a su nivel más bajo en cinco meses, lo que refuerza la percepción de presión inflacionaria.
El aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro, impulsado por la rotación de capitales hacia la seguridad de la deuda estadounidense, también ejerce presión sobre el oro, ya que este metal tiende a perder valor cuando los rendimientos suben.
Impacto del repunte del petróleo Brent
El Brent alcanzó los US$115 el barril tras la escalada de violencia en Oriente Medio, que amenaza el suministro mundial. Un crudo más caro eleva los costos de producción y transporte, lo que a su vez alimenta las expectativas de inflación. Los analistas de Oversea‑Chinese Banking Corp, encabezados por Christopher Wong, señalan que los precios más altos del petróleo pueden impulsar nuevas subidas de tipos en diciembre, manteniendo la cautela a corto plazo.
El vínculo entre el petróleo y el oro se explica porque ambos activos compiten por la atención de los inversores que buscan protección contra la inflación. Cuando el petróleo sube, la inflación esperada también aumenta, lo que suele favorecer al oro; sin embargo, en este caso el fuerte repunte del Brent coincidió con una mayor preferencia por los bonos seguros, reduciendo la demanda de oro.
Reacciones del mercado y perspectivas
A pesar de la caída del precio al contado, el oro sigue ingresando en los fondos cotizados en bolsa (ETF). Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas de Saxo Bank, indica que los inversores a largo plazo continúan acumulando oro a través de ETF como cobertura contra la inestabilidad fiscal y los riesgos geopolíticos.
En el corto plazo, la combinación de rendimientos de bonos en alza, expectativas de tipos de la Fed y la presión inflacionaria derivada del petróleo sugiere que el oro podría seguir bajo presión hasta que se clarifiquen las decisiones de política monetaria. Los analistas advierten que, aunque el metal no ha reaccionado positivamente a la reciente caída de los rendimientos, la volatilidad del mercado de energía y la incertidumbre sobre la inflación seguirán siendo factores clave.
Conclusión
El oro ha caído a su nivel más bajo desde julio, impulsado por el repunte del Brent por encima de US$115, la inflación en EE. UU. y la expectativa de una subida de tipos por parte de la Fed. Mientras los rendimientos de los bonos del Tesoro continúan subiendo y la incertidumbre geopolítica mantiene altos los precios del crudo, el metal precioso enfrenta una fase de aversión al riesgo. Los inversores que buscan protección a largo plazo siguen acumulando oro mediante ETF, pero el panorama a corto plazo permanece incierto hasta la próxima decisión de la Reserva Federal.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Por qué el aumento del precio del petróleo afecta al oro?
El crudo más caro eleva las expectativas de inflación porque aumenta los costos de producción y transporte. Un mayor riesgo inflacionario suele impulsar la demanda de activos refugio como el oro, pero si al mismo tiempo los rendimientos de los bonos suben, los inversores pueden preferir la seguridad de la deuda, reduciendo la demanda de oro.
¿Qué indica la caída del oro para los inversores en ETF de oro?
Aunque el precio al contado del oro ha bajado, los ETF siguen recibiendo entradas porque los inversores a largo plazo utilizan estos fondos como cobertura contra la inestabilidad fiscal y los riesgos geopolíticos. La caída del precio no impide que los fondos acumulen oro, pero sí refleja una menor demanda inmediata en el mercado spot.


