El estratega de divisas de ING, Frantisek Taborsky, explicó que la combinación de una mayor aversión al riesgo a nivel global y el continuo incremento de los precios de la energía está limitando el desempeño de las monedas de Europa Central y Oriental (CEE). A pesar de estas presiones, el análisis señala una resiliencia relativa en la región, con diferencias notables entre los pares de divisas.
Contexto del mercado de divisas en la zona CEE
Las divisas de los países de Europa Central y Oriental, como la corona checa (CZK), el zloty polaco (PLN), el florín húngaro (HUF) y el leu rumano (RON), han sido tradicionalmente sensibles a los cambios en los precios de la energía y a la percepción de riesgo de los inversores internacionales. En los últimos meses, la volatilidad de los mercados de materias primas y la incertidumbre política en la zona euro han aumentado la exposición de estas monedas a factores externos.
Factores que limitan el desempeño: aversión al riesgo y precios de la energía
Taborsky destaca dos motores principales que están “lastrando” a las divisas CEE:
- Aversión al riesgo global: Cuando los inversores perciben un entorno económico incierto, tienden a buscar activos considerados seguros, como el dólar estadounidense o el euro, reduciendo la demanda de monedas de mercados emergentes y de economías más pequeñas.
- Subida de los precios de la energía: La región depende en gran medida de importaciones de gas y petróleo. El aumento sostenido de los precios energéticos eleva los costos de producción y consumo, lo que afecta negativamente a la balanza comercial y, por ende, a la fortaleza de sus monedas.
Ambos factores actúan simultáneamente, creando un entorno desfavorable para la apreciación de las divisas CEE.
Perspectivas de ING y pares clave
El análisis de ING mantiene una postura ampliamente bajista para la mayoría de las divisas de la zona, aunque identifica algunas diferencias:
- Corona checa (CZK): Se destaca como la moneda más resistente, respaldada por expectativas de una política monetaria más restrictiva del Banco Nacional Checo. Taborsky sugiere que la CZK podría mantenerse firme o incluso fortalecerse ligeramente.
- Euro/Ron (EUR/RON): El par se ha estabilizado alrededor de 5,340 después de la moción de confianza al nuevo gobierno tecnocrático de Rumanía. ING no anticipa una recuperación significativa, pero sí una consolidación en ese nivel.
- Euro/Zloty (EUR/PLN) y Euro/Florín húngaro (EUR/HUF): Ambos pares presentan vulnerabilidad al alza debido a la falta de una postura de línea dura por parte de sus bancos centrales y a la alta exposición a la energía. ING prevé posibles caídas adicionales.
En cuanto a los rangos de precios, el analista menciona que el EUR/HUF podría mantenerse limitado entre 368 y 370, mientras que el EUR/PLN carece de un soporte similar y podría experimentar mayor presión alcista.
Conclusión
Según ING, la combinación de una mayor aversión al riesgo global y el aumento de los precios energéticos está frenando a las divisas de Europa Central y Oriental, aunque la corona checa muestra una resistencia destacada. La empresa mantiene una visión bajista para la mayoría de los pares, anticipando que la zona seguirá bajo presión mientras persista la incertidumbre macroeconómica y los costos energéticos elevados.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Qué implica la postura bajista de ING para los inversores en divisas de la zona CEE?
Una postura bajista indica que ING espera que la mayoría de las monedas de Europa Central y Oriental se mantengan débiles o caigan frente al euro y al dólar, lo que sugiere cautela para quienes consideren posiciones largas en esos pares.
¿Por qué la corona checa muestra mayor fortaleza frente a otras divisas regionales?
La corona checa se beneficia de expectativas de una política monetaria más restrictiva del Banco Nacional Checo, lo que refuerza su atractivo relativo en un entorno de aversión al riesgo y precios energéticos altos.


