El martes 13 de octubre los mercados energéticos recibieron dos datos clave: la producción de petróleo de Rusia registró una caída de 38.000 bpd en septiembre y el precio del crudo West Texas Intermediate (WTI) retrocedió a aproximadamente 91 USD por barril durante la sesión europea.
Caída de la producción de crudo en Rusia
Según una copia de los datos mensuales de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la producción rusa descendió en septiembre 38.000 bpd respecto a agosto, alcanzando los 8,643 millones de barriles diarios. Rusia, el tercer mayor productor mundial, ha visto su producción reducirse en los últimos meses a causa de los ataques ucranianos contra infraestructura energética, incluidas refinerías y oleoductos.
El viceprimer ministro Alexander Novak declaró que el país “reducirá ligeramente su producción de petróleo este año”, en línea con la política anunciada por el Ministerio de Economía, que había rebajado las previsiones de producción a su nivel más bajo en 17 años para 2026.
Retroceso del precio del WTI
En paralelo, el precio del WTI cayó a 91,00 USD por barril, alrededor de 2,5 USD por debajo del máximo de dos semanas (93,50 USD) alcanzado el lunes. La principal razón señalada por los analistas es la expectativa de que Estados Unidos, bajo la decisión del presidente Donald Trump, relaje temporalmente la prohibición de importaciones de diésel ruso, lo que podría incrementar la oferta de productos energéticos rusos en el mercado global.
Un informe de Goldman Sachs advierte que los 6 millones de barriles diarios que se espera que Rusia suministre podrían reducir el precio del crudo entre 1 USD y 2 USD, limitando el impacto alcista de otras tensiones, como los conflictos en Oriente Medio.
Contexto del mercado
La combinación de una producción rusa en descenso y la posible reentrada de diésel ruso en los mercados estadounidenses crea un escenario mixto. Por un lado, la reducción de la producción refuerza la percepción de escasez; por otro, la mayor disponibilidad de diésel podría aliviar la presión sobre los precios del crudo.
Los analistas siguen vigilando la evolución de los ataques a la infraestructura energética en Ucrania y cualquier cambio en la política estadounidense, ya que ambos factores pueden modificar rápidamente la oferta global y, por ende, los precios del petróleo.
Conclusión
En resumen, la caída de 38.000 bpd en la producción rusa y la expectativa de un mayor suministro de diésel ruso han empujado al WTI a los 91 USD por barril, generando incertidumbre sobre la dirección futura del mercado energético. Los próximos informes de la OPEP y cualquier ajuste en la política estadounidense serán determinantes para entender si la tendencia a la baja continuará.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Qué implica la reducción de producción de Rusia para el mercado global de petróleo?
Una disminución de la producción rusa, que es el tercer mayor productor mundial, reduce la oferta disponible y puede ejercer presión al alza sobre los precios, aunque el impacto depende de la magnitud de la caída y de la capacidad de otros productores para compensar la diferencia.
¿Por qué el precio del WTI retrocedió a 91 USD por barril?
El precio del WTI bajó porque los inversores anticipan un aumento del suministro de diésel ruso tras la decisión de EE. UU. de relajar la prohibición de importaciones, lo que podría añadir alrededor de 6 millones de barriles diarios al mercado y, según Goldman Sachs, reducir el precio del crudo entre 1 USD y 2 USD.
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